Me llamo Patricia. Soy de Bolivia. Tengo 56 años. Llevo 38 años casada con mi esposo. Tengo cuatro hijas y cinco nietos.
El tejido ha sido importante en mi vida desde muy pequeña.
Aprendí casi por necesidad. Cuando tenía unos ocho años tuve un accidente y me fracturé el pie. Tuve que estar sentada durante cuatro meses. Por aquel entonces no había internet ni muchas distracciones, así que pasaba el día sin saber qué hacer.
Hasta que alguien me puso un crochet en las manos.
Una de las primeras cosas que hice fue una bolsa para mi abuelo, que trabajaba en un campamento y llevaba allí sus implementos de limpieza. La usó hasta que se rompió. Y yo guardo ese recuerdo con mucho cariño.
Ya de adulta, sufrí un amago de derrame cerebral. Fue un momento que me hizo parar y pensar. Los médicos me recomendaron buscar un hobby que me ayudara a relajarme, algo que mantuviera mi mente ocupada sin generarme estrés.
El crochet fue mi salvación.
Descubrí que tejer relaja mucho. Te concentras tanto en el tejido que te olvidas de los problemas. Te mantiene la cabeza ocupada. Y una mujer con la cabeza ociosa empieza a pensar cosas que no le hacen bien. Cuando tejo, mi mente descansa.
Más adelante empecé a tejer para vender. Hacía manteles y bordes para manteles de tela. Más o menos lograba vender uno cada diez días. Con eso me ayudaba económicamente en casa, porque ya tenía cuatro hijas y cualquier ingreso era importante.
Seguí tejiendo para otras personas durante un tiempo, pero me fui dando cuenta de algo que duele: mucha gente no sabe apreciar el trabajo manual. Creen que, porque está hecho a mano, debería ser barato. No ven las horas, la vista cansada, la espalda doblada, la paciencia.
Y por esa falta de consideración dejé de tejer para vender.
Volví a él con otra mirada. Ya no para vender, ni para cumplir con nadie, sino para cuidarme. Para bajar el ritmo. Para concentrarme en algo que me diera calma.
Ahora tejo básicamente para mis nietos.
Tejo sin presión. Sin ponerle precio. Solo por el gusto de hacerlo y por el amor que va en cada puntada.
Patricia Estrugo Medina
Instagram: @patriciaestrugo
